Seguro que al leer o buscar información sobre la apnea obstructiva del sueño, te has encontrado con todas estas siglas en algún momento. Si te has preguntado el porqué de tantos nombres posibles, en esta entrada te lo contamos.

En primer lugar, hay que aclarar que todas ellas se engloban dentro de lo que la comunidad médico-científica denomina Trastornos respiratorios del sueño (TRS), un grupo de trastornos caracterizados por:

  1. Ritmo respiratorio anómalo o
  2. Ventilación insuficiente durante el sueño.

Dichos eventos definen lo que son las apneas (dejar de respirar por 10 segundos o más) y las hipopneas (no se deja de respirar, pero la respiración se vuelve superficial reduciendo el flujo de aire a menos de un 30% también durante al menos 10 segundos). En ambos casos, los ciclos de sueño se ven interrumpidos, lo que no solo hace que al día siguiente uno se sienta cansado y exhausto, sino que también afecta a nuestro sistema nervioso y a los órganos más importantes del cuerpo, sometiéndoles a un estrés excesivo y dando con ello lugar a estos trastornos respiratorios del sueño. 

Origen griego

Su etimología griega nos da una primera definición.

Al verbo pnein (respirar) se le anteponen distintos prefijos para completar su significado:  en el caso de apnea, el prefijo de negación a, nos lleva a “ausencia de respiración”; con las hipopneas, hipo nos indica “por debajo de”.  

A partir de estos dos vocablos y, conforme avanza su estudio y conocimiento, existen varias combinaciones posibles:

  • SAHS: síndrome de apneas-hipopneas del sueño
  • SAHOS: síndrome de apneas-hipopneas obstructivas del sueño
  • SAOS: síndrome de apnea obstructiva del sueño
  • SAS: : síndrome de apnea del sueño

La apnea a su vez puede dividirse en tres tipos:

  1. Obstructiva: determinada por un esfuerzo respiratorio generado por la ausencia de la respiración.
  2. Central: producida tanto por la falta de esfuerzo como de la señal respiratoria.
  3. Mixta: generada a partir de la combinación de la apnea central con la obstructiva.

En el artículo Definición y Concepto, fisiopatología, clínica y exploración del SAHS publicado en la revista Archivos de Bronconeumología, se recomienda el uso de las siglas «SAHS» ya que incluye de forma específica las hipopneas, cuya importancia se demuestra cada vez mayor, y permite incluir no sólo el tipo obstructivo, sino también las mixtas y centrales. Además, estas definición concuerda tanto con la traducción española de «síndrome de apneas-hipopneas del sueño» como con la inglesa «sleep apnea-hipopnea y síndrome», facilitando el consenso internacional. 

Por último, cabe mencionar que al SAHS se le ha llamado también: síndrome de hipersommia y respiración periódica (SHRP), maldición de Ondina, y síndrome de Pickwick asociado a la obesidad, si bien los avances científicos permiten diferenciar cada vez mejor entre estas patologías gracias a la mejora en las técnicas de diagnóstico.