Los Trastornos Respiratorios del Sueño, como la apnea obstructiva del sueño, impiden el paso correcto del aire a los pulmones al estrecharse las vías respiratorias. 

La somnoscopia es un estudio dinámico de la vía respiratoria de los pacientes diagnosticados con SAHS que permite determinar si es aplicable un tratamiento quirúrgico y elegir el más adecuado en cada caso. 

También llamada videofibrosomnoscopia o DISE (siglas en inglés de Drug Induced Sleep Endoscopy), consiste en la introducción de un endoscopio flexible por la fosa nasal para valorar la vía aérea superior, mientras se induce el sueño de forma farmacológica bajo supervisión del Anestesista o Intensivista Pediátrico.

Su objetivo es reproducir las paradas de respiración mientras se duerme, pudiendo así diagnosticar la zona de obstrucción en la faringe, con una visualización directa en un estado de sueño semejante al nocturno. Gracias a la somnoscopia, el médico puede evaluar el estado del paciente  directamente, o posteriormente mediante la grabación de las imágenes.

Tras la exploración, se despierta al paciente y se le facilitan instrucciones de cuidado posteriores a la prueba y se le informa de las opciones de tratamiento, pudiendo ser dado de alta en pocas horas.

También puede ocurrir, con el consentimiento previo del paciente, que se aproveche la sedación y entrada en quirófano para aplicar el procedimiento quirúrgico recomendado por el especialista.  

Donde está el punto

Esta exploración es vital para diagnosticar correctamente la obstrucción o colapso que provoca la apnea del sueño. Sin llevarla a cabo, es posible que no se obtenga el beneficio esperado con el tratamiento propuesto por el cirujano.

Con la somnoscopia se consigue una mejor y más segura valoración de la opción de tratamiento más adecuada a cada sujeto aquejado de SAHS, lo que a su vez aumenta las posibilidades de éxito. Resulta de gran utilidad para evitar procedimientos más arriesgados y de mayor coste sin garantizar un determinado beneficio para el paciente.

Hasta el momento no existen pruebas alternativas para identificar el punto de obstrucción exacto de la vía aérea superior durante el sueño, menos en casos excepcionales en los que es suficiente con mediciones de la presión de la faringe o del esófago. 

El funcionamiento de la vía aérea superior con el paciente dormido resulta clave para un correcto diagnóstico y tratamiento de la apnea obstructiva del sueño, siendo esta la única prueba que lo permite.