La cirugía robótica, a través del sistema Da Vinci, es un procedimiento mínimamente invasivo que ofrece una solución eficaz, sin cicatrices y con menor estancia hospitalaria para la apnea del sueño y para cada vez más enfermedades.

Esta técnica quirúrgica está revolucionando diversos campos de la medicina, alcanzando puntos de nuestro organismo y niveles de manipulación nunca vistos.

El robot quirúrgico Da Vinci es un sistema compuesto de una consola ergonómica, desde la que el cirujano opera; una torre de visión situada al lado del paciente (compuesta de por controladores, vídeo, audio y proceso de imagen), y un carro quirúrgico que incorpora tres o cuatro brazos robóticos interactivos que se controlan desde la consola. En el extremo de cada brazo se acoplan las distintas herramientas a utilizar: desde bisturís o tijeras hasta la sutura final.

El cirujano maneja los brazos del robot desde la consola, teniendo una visión tridimensional aportando una mayor precisión y seguridad durante la intervención a la vez que guía en tiempo real cada instrumento del robot.

Es el sistema quirúrgico más avanzado del mundo, el primer robot destinado a la cirugía médica, desarrollado por la empresa Intuitive Surgical y aprobado en el año 2000 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos.

Desde entonces, más de 5 millones de procedimientos quirúrgicos realizados con éxito avalan el potencial de la cirugía robótica en múltiples campos de la medicina.

Usos ilimitados

En España, está presente desde 2005 tanto en la sanidad pública como en la privada, sumando hasta septiembre de 2018 un total de 46 robots en todo el país, si bien la mayoría se encuentran en Madrid y Barcelona. De hecho, nuestro país es, junto con Alemania, Italia, Reino Unido y Francia, uno de los cinco países europeos con mayor número de robots da Vinci instalados.

Porcentaje de uso del Robot Da Vinci por especialidad

Fuente: isanidad.com

Las posibles aplicaciones de este moderno sistema son ilimitadas: se empezó a utilizar en la mejora de la cirugía laparoscópica, pero en la actualidad predomina su uso en cirugía torácica y general. Además, su papel es cada vez más importante en la extirpación de tumores oncológicos. 

El robot Da Vinci también ha facilitado las intervenciones quirúrgicas en la apnea del sueño, uno de los trastornos respiratorios más frecuentes al dormir. Desde 2010, el profesor Claudio Vicini prueba su uso en este campo, con una tasa de éxito del 80% y una reducción de los tiempos de hospitalización y de recuperación muy atractivas para los pacientes.

Con sus brazos, operar las hiperplasias (un aumento de tamaño) de la base de la lengua y estructuras de la laringe (uno de las posibles causas de la apnea), resulta sumamente fácil para los profesionales, y mínimamente invasivo para los pacientes aquejados de SAHS. De hecho, existen estudios que recomiendan la operación como tratamiento de primera línea para combatir esta enfermedad, frente a la CPAP, opción hasta la fecha predominante.